Cómo enviar tu imagen para que el resultado sea perfecto

El formato, la resolución y los colores que necesitás tener en cuenta antes de enviarnos tu diseño. Guía rápida para que tu producto quede exactamente como lo imaginás.

Marzo 2026 · 3 min

Cómo enviar tu imagen para que el resultado sea perfecto

En sublimación, el archivo que nos mandás es el punto de partida de todo. Un buen diseño en pantalla puede traducirse en un producto impecable; un archivo flojo, en resultados planos o con bordes pixelados. Acá van las claves para que no haya sorpresas.

Ilustración: barras de color y control de diseño para sublimación
Formatos y color: mejor prevenir que corregir en la prensa.

Formato de archivo

Lo ideal es enviarnos PNG o PDF en alta resolución, con el diseño en el tamaño real o mayor al área imprimible. Si trabajás en Illustrator o similar, exportá sin comprimir de más: preferimos calidad antes que archivos “livianos” que pierden detalle.

Evitá imágenes sacadas de redes sociales o WhatsApp: suelen estar comprimidas y no escalan bien. Si solo tenés JPG, que sea el archivo original más pesado que tengas.

Resolución y tamaño

Como regla práctica, pensá en 300 DPI al tamaño final de impresión. Si la taza tiene un área de 8×20 cm, el diseño debería tener píxeles suficientes para cubrir esa superficie sin verse “cuadriculado” de cerca.

Ejemplo de imagen de baja resolución: se ve pixelada al ampliarla

Baja resolución o muy comprimida

Ejemplo de imagen en alta resolución, nítida para sublimar

Alta resolución, lista para imprimir

Enviá siempre el archivo más grande y nítido que tengas; las capturas de redes o WhatsApp suelen ser la opción de la izquierda.

Si no estás seguro, mandanos el archivo y lo revisamos: te decimos si conviene vectorizar, agrandar con cuidado o redibujar algún elemento.

Color: pantalla vs. tela o cerámica

Los monitores usan luz RGB; la impresión por sublimación depende de tinta, papel, prensa y material. Por eso puede haber pequeñas diferencias respecto a lo que ves en la pantalla, sobre todo en tonos muy saturados o negros profundos.

Si tu marca tiene un color corporativo exacto, indicanos referencia (Pantone, CMYK de manual o muestra física) y lo aproximamos lo mejor posible al proceso de sublimación.

Tipografías y líneas finas

Los textos muy chicos o los trazos demasiado delgados pueden perder definición al transferir. Si el diseño va a leerse de cerca (taza, mouse pad), conviene jerarquías claras y contraste alto entre texto y fondo.

Resumen: archivo nítido, tamaño adecuado y expectativas realistas con el color. Con eso ya estás del lado correcto para un resultado que se vea profesional.